
Receta de torrijas caseras de vino y leche
Hoy te quiero compartir una rica receta de torrijas, de esas que no pueden faltar en la Semana Santa española, hechas con vino dulce, leche y almíbar de miel con un resultado extraordinario que hará que todos quieran repetir una y otra vez.
Para esta rica receta de torrijas caseras de vino hemos empleado vino moscatel, pero puedes usar el vino de tu preferencia, o sencillamente el que tengas en casa; ya sea vino blanco o vino tinto, con cualquier vino conseguirás una deliciosas torrijas.
En este blog encontrarás otras recetas muy típicas de la Semana Santa española, como el potaje de garbanzos y espinacas, o los buñuelos de bacalao, y qué tal un rico bacalao con tomate.
Ingredientes
Elige desde dónde cocinas y los nombres cambian en los ingredientes y en los pasos.
Cómo se hace

- Para empezar vamos a medir 250 mililitros de vino; yo voy a utilizar vino moscatel, pero puedes utilizar cualquier otro tipo de vino; el de tu preferencia, o sencillamente el que tengas en casa.
- En una cazuela apta para el fuego vamos a dejar el vino, añadimos el azúcar, la canela la partimos en trozos pequeños para que así suelte mejor su aroma y su sabor , los tres clavos de olor y la piel de naranja; al quitar la piel debemos tener cuidado de no quitar la parte blanca. Todos estos ingredientes los vamos a dejar hervir durante 2 minutos, a fuego medio.
- Pasados los dos minutos apagamos el fuego, tapamos la cazuela y dejamos reposar hasta que el vino se enfríe; así se mezclarán todos los sabores y los aromas de los ingredientes.
- Una vez frío el vino, lo vamos a filtrar con ayuda de un colador, para que no se vaya a pasar ningún resto de canela o de cualquiera de los ingredientes que hemos utilizado ¡Te puedo asegurar que huele delicioso!
- Al vino le añadimos la leche y mezclamos bien.
- El pan lo vamos a regar con la mezcla que hemos preparado, debe quedar bien empapado
- para que las torrijas queden jugosas.
- Después de unos 15 a 20 minutos le damos la vuelta a las torrijas para ayudar a que se impregnen bien del líquido.
- Es importante dar la vuelta a las torrijas con frecuencia. Cuanto más tiempo estén las torrijas en remojo muchísimo mejor, así absorberán todo el líquido y quedarán muy jugosas.
- En una sartén vamos a poner abundante aceite, yo voy a utilizar aceite de girasol, pero puedes utilizar aceite de oliva sabor suave, o una mezcla de los dos.
- Al aceite le ponemos unos pequeños trozos de piel de naranja para aromatizarlo.
- La temperatura del aceite para freír las torrijas debe ser media media-alta.
- Cuando vemos que el pan está bien empapado dejamos las torrijas sobre una rejilla para que se escurra todo el exceso de líquido que puedan tener.
- Por otra parte, vamos a batir 2 huevos. Estos los utilizaremos para rebozar las torrijas.
- A continuación dejamos el pan en el huevo batido, dando la vuelta para que se impregne bien por todos los lados.
- Vamos a dejar las torrijas en el aceite caliente para freírlas, retirando el exceso de huevo para evitar que se oscurezca el aceite, así nos puede servir para otra fritura.
- De vez en cuando vamos revisando las torrijas y si vemos que ya están doradas por un lado les damos la vuelta.
- No es conveniente freír las torrijas con aceite muy caliente porque éste se puede quemar; especialmente cuando caen restos de huevo en el aceite es muy fácil que se queme.
- Cuando las torrijas entran en contacto con el aceite caliente y se inflan es porque han absorbido bastante líquido; eso nos indica que vamos a tener unas torrijas muy jugosas.
- Una vez las torrijas se han dorado para ambos lados retiramos el exceso de aceite, las dejamos escurrir bien antes de sacarlas y dejarlas en un recipiente o la fuente que vayamos a emplear para conservarlas.
- En una cazuela voy a poner 125 mililitros de agua, 150 mililitros de vino moscatel y miel; entre 120 a 150 mililitros de miel, la cantidad depende un poco del gusto de lo dulce que te gusten las cosas, si quieres ponerle algo más también lo puedes hacer.
- Si no tienes miel no hay problema, puedes reemplazar la miel por azúcar. Esto lo llevamos a fuego medio, lo dejamos hervir más o menos unos 15 minutos hasta que el almíbar reduzca.
- De vez en cuando podemos retirar la espuma que se va formando. Cuando vemos que el almíbar se ha reducido bastante lo retiramos del fuego y dejamos enfriar.
- Con el almíbar frío, o algo templado vamos a regar las torrijas.
- Si no quieres hacer las torrijas con almíbar tienes la opción de rebosarlas en azúcar y canela; a mí particularmente me gustan con almíbar porque concentra más el sabor, además así, también se mantienen más tiempo jugosas.
- Si las guardemos en un taper, siempre cogeremos de las torrijas que estén abajo, las más pegadas al almíbar.
- ¡y ahora ya puedes empezar a disfrutar de estas ricas torrijas, típicas de la Semana Santa española!
- Puedes servir las torrijas frías, calientes o templadas y si deseas las puedes acompañar de helado de vainilla ¡Te quedarán de infarto!
En vídeo
La receta entera, de la tabla de cortar al plato, en el canal @ampisrecetas.



