
Pan casero hecho a mano para todo uso
Hoy vamos a preparar un delicioso pan casero completamente hecho a mano, sin nada de grasa, sin emplear amasadora ni panificadora.
Con esta receta conseguirás un delicioso pan casero con una corteza suave y miga esponjosa que podemos servir en cualquier momento del día.
Este pan para todo uso lo puedes acompañar con ingredientes dulces, o salados, si lo cortas en rebanadas te puede servir como pan para hacer un rico sándwich con los ingredientes de tu preferencia.
Ingredientes
Elige desde dónde cocinas y los nombres cambian en los ingredientes y en los pasos.
Cómo se hace

- Para empezar mezclamos las dos harinas, la harina de fuerza (00) o de panadero y la harina de uso común; esto hará que el levado sea más lento.
- Añadimos la levadura fresca, desmigándola e integrándola bien en el centro del recipiente hasta que prácticamente desaparezca. También puedes emplear levadura seca.
- a continuación agregamos los 10 g de azúcar.
- La sal la dejamos a un lado del recipiente para esconderla de la levadura; ya que las dos no se llevan bien.
- A continuación agregamos la leche tibia y el agua que también debe estar templada para favorecer el efecto más rápido de la levadura.
- Empezamos a mezclar los ingredientes; en mi caso voy a emplear una rasqueta plástica; pero lo puedes hacer con ayuda de una cuchara de madera, por ejemplo.
- Movemos bien la mezcla, como si estuviésemos haciendo un amasado sin usar las manos.
- En el video puedes ver que la mezcla es bastante pegajosa debido a que el líquido es abundante para la cantidad de harina; con esto conseguimos un pan más húmedo y tierno durante más tiempo.
- Este pan te puede durar hasta 4 días tierno guardado en una bolsa de tela y luego en una bolsa plástica. Para mayor duración puedes cortar el pan en porciones y congelarlo; cuando lo vayas a consumir lo puedes sacar una hora antes del congelador, dependiendo de la temperatura ambiente, o lo dejas en el frigorífico la noche anterior, para que se descongele lentamente, así tendrás un pan como recién hecho, cada vez.
- Después de integrar toda la harina dejamos reposar la masa unos cinco o diez minutos, para que se relaje un poco.
- A continuación ponemos abundante harina sobre la superficie de trabajo, en mi caso la encimera, y vaciamos la masa.
- Ahora, continuamos con el amasado.
- Nos enharinamos las manos para facilitar la manipulación, ya que la masa es bastante pegajosa
- y seguimos amasando intentando coger la masa por la parte que tiene harina. Esto lo hacemos unos 5 minutos aproximadamente.
- Vamos a enharinar la misma fuente que empleamos para hacer la mezcla; para ello empleamos un poco de harina y la espolvoreamos bien por toda la fuente.
- Finalmente hacemos una bola con la masa y le damos unos giros sobre sí misma.
- Después de bolearla la llevamos a la fuente que previamente habíamos enharinado.
- La cubrimos con una pequeña cantidad de harina.
- Para terminar este paso, cubrimos con un paño limpio y dejamos reposar el tiempo que haga falta para que doble su tamaño.
- Después de casi dos horas la masa para nuestro pan casero ha doblado su tamaño y está lista para continuar con su elaboración. Yo la dejé en el horno apagado.
- Espolvoreamos harina en la encimera y con mucho cuidado despegamos los bordes y volcamos la masa.
- Vamos a formar un rectángulo con los dedos, no muy grande, sacando una pequeña cantidad de aire de la masa, como podrás ver en el video
- A continuación enrollamos la masa y vamos presionando el borde con los dedos, cuidando de no marcar las uñas. Si se te pega la masa a la encimera te puedes ayudar de la rasqueta; para evitar esto simplemente pones más harina en la encimera antes de volcar la masa. También puedes optar por poner un poco de aceite a la encimera, nosotros hemos empleado harina porque deseábamos un pan sin nada de grasa.
- Esto lo repetimos hasta terminar de enrollar toda la masa. Espolvoreamos un poco de harina para facilitar el coger el pan en el momento de pasarlo a la bandeja.
- Una vez hemos terminado de enrollar toda la masa, lo sellamos bien y lo pasamos a la bandeja de horno a la que previamente hemos puesto papel de horno; si no tienes papel especial para hornear puedes espolvorear harina sobre la bandeja. Otra opción para hornear el pan es enrollarlo y pasarlo a un molde rectangular para darle más altura y uniformidad, aunque al hacerlo en la bandeja le dará una forma más artesanal.
- Espolvoreamos una pequeña cantidad de harina sobre el pan y a continuación tapamos nuevamente. Dejamos reposar hasta que doble su tamaño.
- Unos diez minutos antes de que el pan termine de levar precalentamos el horno a 200°C / 392°F con calor arriba y abajo
- Una vez que el pan a doblado su tamaño está listo para hornear.
- Llevamos el pan a la segunda altura del horno y dejamos hornear durante 30 minutos con calor arriba y abajo a 200°C / 392°F .
- Pasados 27 minutos de horneado he sacado el pan del horno, ya que tenía el color dorado de mi gusto
- Dejamos enfriar sobre una rejilla.
- Y ahora solo tienes que cortar el pan a tu gusto y empezar a disfrutar de este tierno y esponjoso pan casero.
En vídeo
La receta entera, de la tabla de cortar al plato, en el canal @ampisrecetas.


